domingo, 30 de mayo de 2010

Siempre que llovió, PARO

Cuando era chiquita, yo escuchaba a mis papas discutir, entonces lo que yo hacia, para no sufrir, me escondía en el armario de mi pieza, me tapaba bien fuerte los oídos y cantaba para adentro, hasta que pase el huracán y saliera el sol, ahí salia yo, era ese escudo que me protegía de todo para no sufrir, en este momento me gustaría meterme adentro del armario, hasta que pase la tormenta, y no sufrir más, dejar pasar los problemas y cuando pase esta tormenta salir, pero hay que enfrentar todo ,tomar un camino, y esperar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Datos personales

Demasiadas veces tenemos miedo. Miedo de lo que podríamos no ser capaces de hacer. Miedo de lo que podrían pensar si lo intentamos. Dejamos qu nuestros temores se apoderen de nuestras esperanzas. Decimos que no cuando queremos decir sí. Nos callamos cuando queremos gritar y gritamos con todo cuando deberíamos cerrar la boca. ¿Por qué? Después de todo sólo vivimos una vez. No hay tiempo de tener miedo. Entonces BASTA. Hacé algo que nunca hiciste, atrevete. Olvidate de que te están mirando. Intentá la jugada imposible. Corré el riesgo. No te preocupes por ser aceptado. No te conformes con ser uno más. Nada te ata, nadie te obliga. Se vos mismo. No tenés nada que perder y tenes todo, todo, por ganar.