Cuando tenia 5 años, iba al jardin, claro esta, un día que había venido del jardin, venia caminando con mi mama por la calle, yendo hacia mi casa, pero algo raro había en mi, y no hablo de algo que me doliera, pero era un mal presentimiento, no lo tome en cuenta, y seguí sin contarselo a mi mama, llegue a mi casa y lo ultimo que recuerdo, es un dolor inexplicable en el pecho, y luego de eso me desmaye.
Desperté como si fuera de un sueño, mire a mi alrededor, estaba en una habitación que no conocía, era fría, una sola lámpara que provenía del techo iluminaba toda la sala.
Despues cai en un profundo sueño...
Al cabo de dos minutos, estaba acostada nuevamente esta vez sobre una camilla blanca, me habían trasladado, estaba llena de cables por todo mi cuerpo, y unos siete o ocho doctores rodeaban la camilla en la que me encontraba yo.
Esta parte me la acuerdo perfectamente...
Había una enfermera al lado mio, estaba callada, y solo miraba a los doctores que hablaban todos juntos, y a la vez, no podía descifrar que era lo que decían, le toque el hombro, ella me miro y entonces le pregunte:¿que pasa?,. Y ella con los ojos brillosos me contesto: Hija, sos un milagro de Dios.
La miraba sin comprender, ¿yo, un milagro de Dios? Ella entendió mi expresión y me dijo serenamente: Tuviste un paro cardiaco. Estuviste ocho horas clínicamente muerta. Despertaste. Y ahora estas mas sana que nunca
Ahora tengo en claro dos cosas:
Una, que el cuento del túnel y la luz al final de el, es mentira. yo puedo decir que no recuerdo nada desde que me desmaye.
Y otra, que tenemos que vivir el momento, disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, porque no somos dueños de nuestro destino, y mucho menos sabemos cuando va a ser nuestro ultimo momento.
El punto es que...si lloras, no lo hagas de dolor. Hacelo de emoción, alegría, llora por la risa, pero nunca lo hagas por dolor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Datos personales
Demasiadas veces tenemos miedo. Miedo de lo que podríamos no ser capaces de hacer. Miedo de lo que podrían pensar si lo intentamos. Dejamos qu nuestros temores se apoderen de nuestras esperanzas. Decimos que no cuando queremos decir sí. Nos callamos cuando queremos gritar y gritamos con todo cuando deberíamos cerrar la boca. ¿Por qué? Después de todo sólo vivimos una vez. No hay tiempo de tener miedo. Entonces BASTA. Hacé algo que nunca hiciste, atrevete. Olvidate de que te están mirando. Intentá la jugada imposible. Corré el riesgo. No te preocupes por ser aceptado. No te conformes con ser uno más. Nada te ata, nadie te obliga. Se vos mismo. No tenés nada que perder y tenes todo, todo, por ganar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario